El año no cambia, tú sí. Feliz 2026
No quería dejar pasar la oportunidad de enviar un mensaje de inicio de año. Porque el inicio de un nuevo ciclo no es solo una fecha: es un estado mental. Y todo cambio real empieza ahí.
Detente un segundo y pregúntate:
¿Quién eres hoy… y quién decides ser a partir de ahora?
Este año no llega para exigirte perfección, llega para invitarte a reencuadrarte en el camino. A reconocer todo lo que ya lograste —aunque a veces lo minimices— y a entender que avanzar no siempre es ir rápido, sino no detenerse.
Somos padres, hijos, amigos, trabajadores, empresarios. Múltiples roles, una sola persona.
Cuando las metas son claras, bien definidas y razonables, el día a día deja de ser automático y empieza a tener intención.
El poder del pequeño paso sostenido
La mente rechaza los cambios bruscos, pero responde al progreso constante. Por eso, los hábitos que transforman no se imponen: se integran. Uno a uno, “sin violencia interna”.
Quiero contarte algunas de las cosas que ya hago y otras que me he propuesto incluir este nuevo año, no como recetas universales, sino como anclas prácticas que me ayudan a avanzar:
Cuidar la mente y educarme constantemente:
La mente es el primer territorio que se conquista cada día. Lo que consumes en información, conversaciones y pensamientos se convierte, sin darte cuenta, en tu diálogo interno. Aquello que alimentas, crece. Educarte de forma constante no es acumular datos, es entrenar tu forma de pensar, ampliar tu marco de referencia y elegir conscientemente qué ideas merecen espacio en tu mente. Porque, al final, tus decisiones no nacen de la suerte, nacen de tus pensamientos dominantes.Ahorrar, sin importar el punto de partida:
Ahorrar no es una cifra, es un mensaje interno. Cada vez que separas una parte de tus ingresos, por pequeña que sea, le estás diciendo a tu cerebro: “tengo control, tengo dirección, tengo futuro”. El monto es secundario; el hábito es estructural. Quien aprende a guardar, aprende a elegir, y quien elige, deja de reaccionar.Invertir:
Invertir es un acto de visión. Es decidir hoy pensando en el mañana, incluso cuando el mañana parece lejano. Hace poco leí algo que dijo Warren Buffett: “alguien se sienta hoy a la sombra porque alguien plantó un árbol hace mucho tiempo”. Hoy puedes plantar “tu propio árbol”. Sí, el tuyo. No para enriquecerte rápido, sino para reconciliarte con el tiempo y ponerlo de tu lado. Sobre este aspecto, es importante que estudies sobre inversiones, opciones hay muchas.Ejercitarme 4–5 veces por semana:
El cuerpo no solo se mueve, se programa. Por más fuerte que sea tu mente, no podrá llegar muy lejos en un cuerpo débil. La OMS respalda que realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y eleva el rendimiento cognitivo. Cada entrenamiento es un voto a favor de la disciplina. Un cuerpo activo genera química positiva; una mente enfocada nace de un cuerpo en acción. Mente y cuerpo trabajan juntos y se impactan mutuamente.Dormir bien:
Dormir entre 7 y 9 horas, según la National Sleep Foundation, no es un lujo ni una pausa improductiva. Es una decisión estratégica. Dormir bien ordena emociones, consolida aprendizajes y fortalece la toma de decisiones. Quien duerme mal, decide mal. El descanso no te quita tiempo, te devuelve claridad.Eliminar progresivamente el azúcar:
El exceso de azúcar no solo afecta al cuerpo, afecta a la energía mental. La OMS advierte su relación con inflamación, fatiga crónica y enfermedades metabólicas. Reducirlo no es castigo, es liberación. Menos picos, menos caídas. Menos niebla mental, más presencia y lucidez.Leer:
Leer no es un hábito pasivo. Es una conversación silenciosa con mentes que pensaron antes que tú. Una página al día puede sembrar una idea; una idea puede cambiar una decisión; una decisión puede redirigir una vida entera. No subestimes el poder de lo pequeño y constante.Rodearme de personas que me reten a ser mejor:
El entorno no acompaña: modela. Las personas con las que te rodeas normalizan ciertos comportamientos, niveles de esfuerzo y formas de pensar. Elige bien. Rodéate de quienes eleven la conversación, expandan la mirada y te recuerden quién puedes llegar a ser. Los estándares se contagian.Dejar el alcohol:
La OMS es clara: no existe un consumo seguro. Menos alcohol es más energía, más foco y más presencia. Es elegir estar despierto, no solo físicamente, sino mental y emocionalmente. Lo que resta claridad, resta futuro.Empezar ese proyecto que llevo tiempo postergando:
Hoy, estoy más convencido que nunca de que esperar a sentirse listo es una trampa elegante. Vamos a ajustar lo necesario sobre la marcha. El trayecto será el mejor maestro. Dentro de poco, espero poder contarles cómo este primer paso se va convirtiendo progresivamente en algo mucho más grande.
Recaer no es fallar
Habrá días en los que retrocedas. Y está bien.
Una recaída no es una señal para abandonar, es una señal para ajustar. No te juzgues: Reencuádrate, aprende y vuelve a avanzar con más conciencia.
Recuerda esto:
No es el año el que cambia tu vida.
Es la decisión que tomas hoy, y la disciplina que sostienes mañana.
Que este sea nuestro momento.
No para prometer.
Sino para hacer.
Feliz año nuevo 2026!!!


